Enviados en el nombre de Dios


Enviados en el nombre de Dios
Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Mateo 28.19
Con frecuencia hablamos de la Gran Comisión -en la cuál hemos estado meditando en estos días- como las instrucciones de Cristo a sus discípulos. Y de hecho fueron las instrucciones que el Maestro dejó a los suyos. Pero al hablar de las indicaciones de Jesús, tendemos a olvidarnos que el Hijo no actuaba solo, ni por iniciativa propia. Su exhortación es a bautizar a los discípulos en el nombre de todo el «equipo», es decir, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Realmente nos cuesta entender la dimensión de la unidad que existe entre los tres miembros de la trinidad. Nuestra experiencia de ministerio está demasiado limitada a nuestro propio esfuerzo, a nuestra visión y a nuestra manera de hacer las cosas. Solamente en raras ocasiones he podido observar un equipo ministerial que verdaderamente funciona como equipo. Estoy hablando de un grupo donde todos honran a los demás miembros del equipo; se trabaja dando cuidadosa consideración a la opinión de cada uno de los integrantes, y están respaldados por una profunda convicción de que cada uno de ellos ha recibido dones y gracia de Dios para ser parte de los proyectos del reino. En la mayoría de nuestros «equipos» hay una persona que hace prevalecer su opinión por encima de la de los demás. En muchos equipos, incluso, existe un acuerdo implícito de que la opinión de este «líder» no puede ser cuestionada. Tristemente, este lugar muchas veces lo ocupa el pastor.
¡Cuán diferente es el funcionamiento del Padre, del Hijo y del Espíritu! Cada uno está abocado a darle honra y gloria a los demás miembros del equipo. Cristo decía: «El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que lo envió, este es verdadero, y no hay en él injusticia» (Jn 7.18). De su Padre afirmó: «Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios» (Jn 8.54). En su última oración, pidió al Padre: «Padre, la hora ha llegado: glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti» (Jn 17.1) Del Espíritu, declaró: «Él me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber» (Jn 16.14). El deleite de estos tres es exaltar y resaltar a los otros dos. Su funcionamiento es en perfecta armonía y ninguno hace nada sin que haya acuerdo absoluto en todo.
Los discípulos debían, no solamente trabajar de manera que se viera el respaldo de Dios Padre, Hijo y Espíritu en todo lo que hacían, sino que habían sido llamados a unirse a este mismo equipo. No trabajaban solos. Trabajaban como extensión de, y bajo sujeción al Dios que les enviaba. Su andar debía revelar este mismo deseo de honrar, bendecir y buscar la gloria de Otro mucho más grande que ellos.
Para pensar:
«Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno» (1 Jn 5.7).

Fuente: Alza tus ojos

La única manera de Conseguirlo



Lectura bíblica: Efesios 5:15–20



Sed llenos del Espíritu. Efesios 5:18


Rubén lloriqueaba en el sillón. Aaaay de mí, se quejaba, no puedo creer que comí tanto.
Una vez más se había tragado una copiosa cena: dos “torres” de pavo, tres montañas de puré de papas, cuatro cucharadas de salsa, cinco pancitos franceses y seis porciones de ensalada. Como broche de oro se había comido un postre de chocolate. Más tarde, cuando su mamá sacó las sobras de la refrigeradora y empezó a preparar sándwiches, él murmuró que nunca más quería volver a comer.
¿Alguna vez te has llenado tanto de comida que no te podías mover?
Dios quiere llenarte de algo aun mejor que una cena como la de Rubén. ¡El Espíritu Santo!
Volvamos a observar cómo nos capacita el Espíritu Santo: nos dota de todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana. ¿Cómo, exactamente, conseguimos tener mucho del Espíritu Santo en nuestra vida?
Primera verdad: Ya tienes en ti al Espíritu Santo. Desde el momento en que confías en Jesús, el Espíritu Santo vive en ti, dándote todo lo que necesitas a fin de vivir para él. Pablo mandó: “Sed llenos del Espíritu” (Efesios 5:18). Esto es lo que estaba diciendo Pablo: “Continúa dejándote llenar del Espíritu”. Esto nos indica dos cosas: El Espíritu ya está dentro de ti, pero también puedes permitir que haya más de él en tu vida.
Segunda verdad: Te llenas del Espíritu Santo cuando dejas que el Espíritu Santo te llene una y otra vez. Si quieres servir a Dios día tras día, necesitas ser lleno día tras día. Esto no significa que necesitas que más del Espíritu Santo entre en ti desde afuera. Significa que tienes que dejar que el Espíritu Santo controle más y más de tu vida desde adentro. Puedes poner a trabajar decididamente el poder que Dios ha puesto a tu disposición, confiando en que te capacita para obedecerle y ser su testigo.
Es probable que te cansarías de comer pavo si lo comieras todos los días. Pero el banquete del Espíritu es algo que puedes disfrutar cada día. Dios te ordena ser lleno de su Espíritu, de modo que puedes estar seguro de que te llenará cuando se lo pidas. Es como una refrigeradora que siempre está llena. ¡Y Dios quiere que lo disfrutes todos los días!

Fuente: Devocionales para la Familia

Él puede ser tu guardaespaldas



Lectura bíblica: Salmo 8:1–9



¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; y el hijo del hombre, para que lo visites? Lo has hecho un poco menor que los ángeles y le has coronado de gloria y de esplendor. Salmo 8:4, 5


El gentío apretujaba a Adriana contra la barricada de soga, pero nadie la iba a sacar de la primera línea. Hacía cinco horas que se había apostado en este lugar, en espera de una limusina con un joven impresionante. Junto con sus padres, los reyes, el joven príncipe pasaría por el pueblo de Adriana.
Adriana había oído que este muchacho era inteligente, cortés y que hablaba cinco idiomas, así que sabía que tenía encantos como nadie. Cuando apareció la limusina y el príncipe saludó, Adriana pensó que poder verlo una vez valía la pena la espera.
A menos que seas de cuna real o hayas llegado a ser un deportista profesional o un cantante de moda, es más que probable que ningún gentío se junta para honrarte, ni te rodean guardaespaldas para protegerte, ni la gente hace arreglos especiales para ti.
Pero, ¿sabes que todos los días de tu vida recibes esa atención especial por parte de Dios? Dios hace exactamente esas tres cosas por nosotros, porque para él somos más importantes que cualquier celebridad:
Nos honra con su atención especial, como lo describe el Salmo 8:4, 5.
Envía sus ángeles para que nos protejan. El Salmo 91:11 dice: “Pues a sus ángeles dará órdenes acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos”.
Está haciendo arreglos especiales para nosotros. Juan 14:2 dice: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay… Voy, pues, a preparar lugar para vosotros”.
Dios no nos considera grandes porque seamos tan buenos. Ninguno de nosotros es tan bueno como para merecer ese tipo de atención. Nos llena de honores por lo que Jesucristo hizo por nosotros, muriendo por nuestros pecados y quitando todo lo malo que ofendería a Dios el Padre.
El gran amor de Dios por nosotros no cambia aun cuando actuamos en formas que distan mucho de corresponder a la realeza. Nuestros pecados entristecen a Dios, pero él nos brinda una manera de seguir siendo superestrellas a sus ojos. ¿Recuerdas lo que dice 1 Juan 1:9? “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad”.
Cuando haces algo que obstruye tu relación con Dios, haz inmediatamente lo necesario para volver a estar bien con él. ¡Vive como el hijo singular que eres!

Líderes con Gracia



Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
Hechos 6.8
Para describir a sus líderes, el pueblo puede referirse a diferentes aspectos de ellos. Pueden hablar de su sentido de responsabilidad y dedicación al ministerio. Quizás escojan hablar más de su inteligencia para resolver dificultades. Otros pueden alabar las virtudes del líder como predicador o maestro. Las cualidades y los elementos que distinguen la vida de los que sirven en la iglesia pueden ser muy variados. No es muy frecuente, sin embargo, escuchar a una congregación decir de su líder: «es una persona llena de gracia».
¿En qué pensaba el autor del libro de los Hechos cuando decía que Esteban era un hombre lleno de gracia? Seguramente estaba citando el testimonio que la iglesia misma había dado de este extraordinario diácono. ¿Y en qué cualidades pensaban ellos cuando decían que Esteban era un hombre lleno de gracia? Unos versículos más adelante, Lucas nos dice que los integrantes del Concilio, «al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel» (6.15).
Quizás esta frase nos ayude a descifrar lo que significa la expresión «lleno de gracia». Parece referirse a algo sobrenatural, algo no producido por los hombres, algo que tiene una cualidad celestial. A decir verdad, es precisamente por esto que se nos hace difícil entender lo que es estar lleno de gracia, porque es un concepto muy alejado de la realidad cotidiana del ser humano. En nuestro entorno prima la ley del esfuerzo. Nadie en este mundo llega a algo si no es por este camino. Y esto lleva implícito tener que competir con otros para dejarlos fuera de la carrera. Solamente los más disciplinados y decididos llegan a conquistar los lugares de mayor poder y prestigio.
La gracia se mueve en otra esfera completamente diferente. El entorno ideal para su manifestación es el de la debilidad, la fragilidad y la inseguridad. Lo vemos más frecuentemente entre aquellos que no inspiran naturalmente por sus cualidades luchadoras. La gracia se hace fuerte en situaciones donde los propios recursos se han agotado. Viene sobre nuestras vidas cuando reconocemos que el camino a recorrer es imposible de conquistar.
Cuando la iglesia describía a Esteban como un hombre lleno de gracia, por lo tanto, estaba describiendo a un líder que ministraba desde su debilidad, no desde sus fuerzas. Era una persona que tenía profunda conciencia de su falta de capacidad para hacer lo que se le había encomendado hacer. Le faltaba eficiencia; carecía de elocuencia; quizás sus fuerzas físicas eran muy escasas. No sabemos con certeza dónde estaban sus debilidades. Lo que sí podemos afirmar es que la iglesia veía en él un hombre absolutamente dependiente de Dios en todo y para todo. En fin, era un hombre ¡lleno de gracia!
Para pensar:
¿Cómo lo describiría a usted la gente de su congregación? ¿Qué cualidades de su persona escogerían para resaltar? ¿Le perciben ellos como alguien que es absolutamente conciente de su falta de aptitud para hacer lo que se le ha mandado hacer? Qué maravilloso sería que pudieran decir de usted y de mí: son personas ¡llenas de gracia!

Qué es conciencia?



En la Biblia se usa generalmente en el sentido de la conciencia moral, el sentimiento del bien y del mal, el conocimiento íntimo de nuestra condición espiritual (Ro. 2:13–15). El Espíritu Santo la ilumina; Cristo la purifica (Ro. 9:1; He. 9:15; 1 P. 3:21). Es deber servir a Dios con una conciencia pura (2 Co. 1:12; 2 Ti. 1:3). La Biblia señala tres estados principales de conciencia: 1) El de corrupción (Sal. 10:4; Jn. 3:19; Tit. 1:15; He. 6:4–6). 2) El de alucinación (Job 27:5; Is. 5:20; Jn. 5:45; 1 Co. 8:7–12). 3) El normal (Hch. 24:16; Ro. 9:1; 1 Ti. 1:15, 19; He. 13:18; 1 P. 3:6)

 
La conciencia es un testigo dentro del hombre que le ordena hacer lo que él considera correcto y no hacer lo que cree incorrecto. La conciencia no nos enseña lo que está bien o mal, pero nos estimula a hacer lo que se nos ha enseñado que es lo justo. Uno puede obrar mal en buena conciencia porque ha sido mal informado en cuanto a lo bueno y lo malo (Hechos 23:1).

La palabra conciencia aparece sólo en el Nuevo Testamento. Las funciones de la conciencia se le asignan al corazón en el Antiguo Testamento (e.g., 1 Samuel 24:5; Job 27:6). En el Nuevo Testamento se emplea conciencia con más frecuencia en los escritos de Pablo (Juan usa la palabra corazón, como en 1 Juan 3:19–21).

La conciencia de una persona no salvada puede ser una guía buena (Juan 8:9; Romanos 2:15), o puede no serlo aunque parezca que está guiando correctamente (Hecho 23:1; 1 Timoteo 4:2; Tito 1:15; Hebreos 10:22). La conciencia se puede comparar a unos frenos defectuosos en un automóvil. Puede que hagan su trabajo en algunas ocasiones, pero no se puede contar con ellos.

La conciencia del cristiano lo estimula a hacer lo recto en las varias relaciones de la vida. (1) Lo anima a obedecer al gobierno bajo el cual vive (Romanos 13:5). (2) Le dice que tolere a un jefe injusto (1 Pedro 2:19). (3) La conciencia de un hermano débil, la cual no le permite comer carne sacrificada a los ídolos, debe ser respetada por el hermano más fuerte (1 Corintios 8:7, 10, 12). (4) La conciencia puede llamarse a testificar de la profundidad y realidad de una dedicación espiritual (Romanos 9:1; 2 Corintios 1:12; 4:2).

 

Palabra diaria:

Encomienda al Señor tu camino; confía en él, y él actuará. (Salmos 37:5 NVI)

Palabra diaria:

Entonces el Señor tu Dios te bendecirá con mucha prosperidad en todo el trabajo de tus manos y en el fruto de tu vientre, en las crías de tu ganado y en las cosechas de tus campos. El Señor se complacerá de nuevo en tu bienestar, así como se deleitó en la prosperidad de tus antepasados, Deuteronomio 30:9

Versículo del día

...los que instruyen a las multitudes en el camino de la justicia brillarán como las estrellas por toda la eternidad. (Daniel 12:3 NVI)

Palabras de vida sobre la ira:

Más vale ser paciente que valiente; más vale dominarse a sí mismo que conquistar ciudades. (Proverbios 16:32 NVI)

¿CONOCES LAS CUATRO VERDADES ESPIRITUALES?



1.   Primera Verdad

 

Dios nos ama y desea lo mejor para nosotros (Jn.3:16).

· “De tal manera” significa que Dios estaba dispuesto a lo que fuera por nuestro bien.

· “ha dado a su hijo unigénito” significa que demostró que nos ama, no solo lo dice, pero…


2.   Segunda Verdad

 

La mayoría de nosotros no experimentamos el amor de Dios por causa del pecado (Ro.3:23).

· “todos pecaron”. Jesús lo dejó bien claro cuando dijo: “el que de vosotros sea sin pecado sea el primero en arrojar la piedra” (Jn.8:7).

· “destituidos” significa separados, despedidos, alejados de Dios. Este es el resultado del pecado, pero…


3.   Tercera Verdad

 

Dios envió a Jesús para solucionar el problema del pecado, él es el único que podía y estuvo dispuesto a hacerlo (Ro.5:8).

· “siendo pecadores”. No tengo que ser bueno o un santo para recibir el amor de Dios, solo pecador.

· “no hay otro nombre” (Hch.4:12). Muchos caminos llevan a Roma pero solo uno lleva a Dios.

· “vino… para dar su vida” (Mt.20:28). Esta es la parte de Jesús, la difícil, morir, pero…


4.   Cuarta Verdad

 

Yo debo hacer mi parte para disfrutar el amor de Dios (Ap.3:20).

· Mi parte es abrir la puerta de mi vida para recibirle, y al hacerlo nos volvemos hijos de Dios (Jn.1:12).

· Mi parte es un asunto de fe, no de sentir (Ro.10:9). ASi tu crees que Dios le levantó de entre los muertos, ya tienes el 50%. El otro 50% es confesarle con tu boca como Señor, es decir, invitarle a entrar en tu vida@.

· ¿Y cómo le decimos que “pase adelante”? Orando, diciéndoselo. Y Él lo hará porque no miente.


Hagámoslo, oremos, sígueme frase por frase:

Dios, tu me amas pero el pecado me ha impedido disfrutar todo tu amor. Reconozco que he pecado, perdóname. “hora entiendo que Jesús vino a darme vida y en abundancia. Por eso abro mi corazón a Jesús . Jesús entra y hazme un hijo de Dios a partir de hoy para siempre. Amén. ¡Bienvenido al Reino de Dios! ¡Felicidades!

21 nombres de Dios y sus significados



21 nombres de Dios. El significado de cada nombre. Referencias Bíblicas. Adorar a Dios de un modo nuevo. Meditar en las características de Dios.

Nombre de Dios
1) ADONAI, Significado: El Señor, Mi gran Señor. Aplicación: Dios es el Amo y Señor majestuoso. Dios es nuestra autoridad plena. Referencias bíblicas: Salmo 8; Isaías 40: 3-5, Ezequiel 16:8; Habacuc 3:19.
Comentario: Adonai (plural) deriva del singular Adon (Señor). Este término se expresaba para reemplazar a YHWH (que se consideraba demasiado sagrado como para ser pronunciado).
2) EL, Significado: El fuerte. Aplicación: Él es más poderoso que cualquier Dios falso. Dios vencerá todos los obstáculos. Nosotros podemos depender de Dios. Referencias bíblicas: Éxodo 15:2; Números 23:22, Deuteronomio 7:9 (Marcos 15:34).
Comentario: Aparece más de 200 veces en el Antiguo Testamento (incluyendo las formas compuestas). Nombre semítico genérico para Dios, utilizado por otras culturas para referirse a sus deidades. Él se emplea en nombres propios compuestos tales como Isra-el (el que lucha con Dios), Bet-el (casa de Dios), y El-iseo (Dios es salvación).
3) EL ELOHE ISRAEL, Significado: Dios el Dios de Israel. Aplicación: El Dios de Israel es totalmente distinto de todos los dioses falsos y es único; nadie es como Él. Referencias bíblicas: Génesis 33:20; Éxodo 5:1, Salmo 68:8; Salmo 106:48
Comentario: Es el nombre del altar que Jacob (Israel) erigió después de su enfrentamiento con Dios y de la bendición de Dios sobre él (Génesis 32:24-30; Génesis 33:19,20).
4) EL EYÓN, Significado: El Dios Altísimo. Aplicación: Él es el Dios soberano en quien podemos colocar nuestra confianza. El Elyón tiene supremacía sobre todos los Dioses falsos. Referencias bíblicas: Génesis 14:17-22; Salmo 78:35; Daniel 4:34 (Hechos 16:17)
Comentario: Melquisedec, el rey de Salem (Jeru “Salem”) y sacerdote del Dios Altísimo, se refirió en dos oportunidades a Dios como “El Elyón” cuando bendijo a Abraham.
5) ELOHIM, Significado: El Creador todopodero. Aplicación: Dios es el creador todo poderoso del universo. Dios conoce todo, crea todas las cosas y está en todas partes en todo momento. Es el plural de “El”. Referencias bíblicas: Génesis 1:1-3; Deuteronomio 10:17, Salmo 68 (Marcos 13:19).
Comentario: Forma plural de El. Este nombre generalmente se asocia a Dios en relación con su creación. Algunos utilizan la palabra plural “Elohim” como prueba de la Trinidad (Génesis 1:26). Elohim también se emplea para referirse a los dioses falsos e incluso a los jueces humanos (Salmo 82:6,7; Juan 10:34).
6) EL OLAM, Significado: El Dios Eterno. Aplicación: Él es el Principio y Fin, el que lleva a cabo sus propósitos a través de las edades. El da fuerzas al fatigado. Referencias bíblicas: Génesis 21:33; Salmo 90:1,2, Isaías 40:28 (Romanos1:20).
Comentario: Jesucristo posee atributos eternos. Él es el mismo ayer, hoy y para siempre (Hebreos 13:8). Él obtuvo para nosotros la redención eterna (Hebreos 9:12).
7) EL-ROI, Significado: El Dios que me ve. Aplicación: No existe ninguna circunstancia de nuestra vida que escape de su conocimiento y cuidado paternales. Dios nos conoce a nosotros y a nuestros problemas. Referencias bíblicas: Génesis 16:11-14; Salmo 139-7-12.
Comentario: Agar llamó al Señor con este nombre junto al pozo de agua en el desierto. Dios conoce todos nuestros pensamientos y sentimientos. Jesús conocía los pensamientos de aquellos que lo rodeaban, lo que demostraba que Él es El-Roi (Mateo 22:18; 26:31,34; Lucas 5:21-24).
8-)EL-SHADDAI, Significado: El todo suficiente, El Dios de las montañas, Dios Todopoderoso. Aplicación: Dios es la fuente inagotable de toda bendición. Dios es Todopoderoso. Nuestros problemas no son demasiado grandes como para que Dios no los pueda manejar. Referencias bíblicas: Génesis 17:1-3; 48:3; 49:25, 35:11, Salmo 90:2.
Comentario: Algunos eruditos sugieren que el Shaddai se refiere al poder de Dios manifestado en su juicio. Otros proponen que el Shaddai significa “Dios de las montañas”. Dios se refiere a sí mismo como “El Shaddai” cuando confirma su pacto con Abraham.
9) EMANUEL, Significado: Dios con nosotros “YO SOY”. Aplicación: Jesús es Dios entre nosotros. En Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Referencias bíblicas: Isaías 7:14; 8:8-10 (Mateo 1:23).
Comentario: Este nombre indica que Jesús es más que un hombre. Él también es Dios. Isaías dijo que el niño que iba a nacer de la virgen sería llamado “Emanuel” (Isaías 7:14, 9:3). Él es el resplandor de la gloria de Dios y la representación exacta de su naturaleza (Hebreos 1:3).
10) JEHOVÁ, Significado: “YO SOY”, el que es autoexistente. Aplicación: Dios nunca cambia. Sus promesas nunca fallan. Cuando nosotros somos infieles, Él es fiel. Es necesario que le obedezcamos. Referencias bíblicas: Éxodo 3:14; 6:2-4, 34:5-7; Salmo 102.
Comentario: Un traductor alemán del siglo XVI escribió el nombre YHVH (YHWH) utilizando las vocales de Adonai debido a que los textos judíos antiguos que estaba traduciendo tenían las vocales de Adonai debajo de las consonantes de YHVH. Al hacerlo ideó el nombre YaHoVah
11) JEHOVÁ JIREH, Significado: El Señor proveerá. Aplicación: Así como Dios proveyó un carnero como sustituto de Isaac, Él proveyó a su hijo Jesús como el sacrificio definitivo. Dios suplirá todas nuestras necesidades. Referencias bíblicas: Génesis 22:13, 14; Salmo 23 (Marcos 10:45; Romanos 8:2)
Comentario: Conocido también como YHWH o Yahvé-Jireh. Abraham llamó “el Señor proveerá” al sitio donde Dios le proveyó un carnero para que lo sacrificara en lugar de su hijo Isaac. Jesús dijo que Él era el pan de vida y que todo el que fuera a Él hallaría provisión (Juan 6:35).
12) JEHOVÁ MEKADDESH, Significado: El Señor que santifica. Aplicación: Dios aparta un pueblo escogido, santo para Dios, un real sacerdocio, un pueblo propio. Él limpia nuestro pecado y nos ayuda a madurar. Referencias bíblicas: Éxodo 31:12, 13 (1 Pedro 1:15,16; Hebreos 13:12; 1 Tesalonicenses 5:23,24).
Comentario: Se conoce también como Yahvéh-Mekaddesh. Nosotros hemos sido apartados, hechos santos y redimidos por la sangre de Jesucristo, nuestro Jehová-Mekaddesh. Por lo tanto, debemos continuar viviendo una vida santa y que agrade a Dios (1 Pedro 1:13-25).
13) JEHOVÁ-NISSI, Significado: El Señor es mi bandera Aplicación: Dios nos da la victoria contra la carne, contra el mundo y contra el diablo. Nuestras batallas son sus batallas de la luz contra las tinieblas y del bien contra el mal. Referencias bíblicas: Éxodo 17:15,16; Deuteronomio 20:3,4, Isaías 11:10-12 (Efesios 6:10-18)
Comentario: También se conoce como Yahvéh-Nissi. Nombre del altar que edificó Moisés después de derrotar a los amalecitas en Refidim. Isaías profetiza que la “raíz de Isaí” (Jesús) se levantará como un estandarte para los pueblos (Isaías 11:10)
14) JEHOVÁ-RAFA, Significado: El Señor sana Aplicación: Dios ha provisto en Jesucristo la sanidad definitiva para la enfermedad espiritual, física y emocional. Dios puede sanarnos. Referencias bíblicas: Éxodo 15:25-27; Salmo 103:3, 147:3 (1 Pedro 2:24).
Comentario: Se conoce también como Yahvéh-Rafa. Jesús demostró que Él era Jehová-Rafa al curar a los enfermos, a los ciegos, a los paralíticos, y al echar fuera demonios. Jesús también sana a su pueblo del pecado de la injusticia (Lucas 5:31,32).
15) JEHOVÁ-ROHI, Significado: El Señor es mi pastor Aplicación: El Señor protege, provee, dirige, guía y cuida a su pueblo. Dios nos cuida tiernamente como un pastor poderoso y paciente. Referencias bíblicas: Salmo 23:1-3, Isaías 53:6 (Juan 10:14-18; Hebreos 13:20; Apocalipsis 7:17).
Comentario: Conocido también como Yahvéh-Ra’ah. Jesús es el buen pastor que puso su vida por todas las personas.
16) JEHOVÁ-SABAOT, Significado: El Señor de los Ejércitos Aplicación: El Señor de las huestes celestiales cumplirá siempre sus propósitos, aun cuando fracasen las huestes de su pueblo terrenal. Referencias bíblicas: 1 Samuel 1:3; 1 Samuel 17:45; Salmo 46:7, malaquías 1:10-14 (Romanos 9:29).
Comentario: Conocido también como Yahvéh-Sdabaot. Muchas versiones españolas de la Biblia traducen Sabaot por Todopoderoso. Ra’ah. Jesús es el buen pastor que puso su vida por todas las personas. “Jehová-Sabaot” se traduce a menudo El Señor Todopoderoso. Sabaot también se traduce como Huestes o Ejércitos celestiales.
17) JEHOVÁ-SHALOM, Significado: El Señor es paz Aplicación: Dios derrota a nuestros enemigos para darnos paz. Jesús es nuestro Príncipe de paz. Dios da paz y armonía interior. Referencias bíblicas: Números 6:22-27; Jueces 6:22-24, Isaías 9:6 (Hebreos 13:20).
Comentario: También se conoce como Yahvéh-Shalom. Nombre del altar que Gedeón edificó en Ofra como recordatorio del mensaje de Dios “Paz a ti”. Isaías nos dice que el Mesías también será conocido como el “Príncipe de Paz”, nuestro Jehová-Shalom (Isaías 9:6).
18) JEHOVÁ-SHAMMAH, Significado: El Señor está presente. El Señor es mi compañero. Aplicación: La presencia del Señor no está limitada o circunscripta al tabernáculo o al templo, sino que es accesible para todos los que lo aman y lo obedecen. Referencias bíblicas: Ezequiel 48:35; Salmo 46 (Mateo 28:20; Apocalipsis 21).
Comentario: Conocido también como Yahvéh-Sama. Dios le reveló a Ezequiel que el nombre de la nueva Jerusalén será “el Señor está presente”. El Espíritu de Dios mora en nosotros por medio de Jesucristo (1 Corintios 3:16).
19) JEHOVÁ-TSIDKENU, Significado: El Señor nuestra justicia. Aplicación: Jesús es el rey que vendría del linaje de David, y es quien nos imparte su justicia. Referencias bíblicas: Jeremías 23:5,6; 33:16; Ezequiel 36:26,27 (2 Corintios 5:21).
Comentario: Se conoce también como Yahvéh-Tsidkenu. Todas las personas pecan y están destituidas de la gloria de Dios, pero Él gratuitamente nos hace justos por medio de la fe en Jesucristo (Romanos 3:22,23). Dios promete enviar a un rey que reinará sabiamente y que hará lo que es justo y recto. La gente vivirá segura (Jeremías 23:5,6).
20) JAH, Significado: “YO SOY”, el que es auto existente. Aplicación: Dios nunca cambia. Sus promesas nunca fallan. Cuando nosotros somos infieles, Él es fiel. Dios promete su presencia continua. Referencias bíblicas: Éxodo 3:14; 15:2; Salmo 46:1, 68:4; Isaías 26:4.
Comentario: Forma abreviada de Yahvéh. Se utiliza a menudo en combinación con otros nombres o frases. Aleluya significa “Alabanza a Jah (el Señor)”; Elías quiere decir “Dios es Jah (el Señor)”; y Josué significa “Jah (el Señor) es mi salvación”.
21) JHWH/YHVH, Significado: “YO SOY”, el que es autoexistente. Aplicación: Dios nunca cambia. Sus promesas nunca fallan. Cuando nosotros somos infieles, Él es fiel. Referencias bíblicas: Éxodo 3:14; Malaquías 3:6.
Comentario: Nombre de Dios revelado a Moisés. También se le denomina tetragrama (“cuatro letras”). Aparece alrededor de 6800 veces. En las versiones españolas de la Biblia se traduce “Jehová” o “Señor”, en este último caso se debe a que se convirtió en práctica común que los Judíos dijeran “Señor”, en este último caso se debe a que se convirtió en práctica común que los judíos dijeran “Señor” (Adonai) en vez de pronunciar el nombre (YHWH (YHVH).